Emergencias

 

 

Durante sus más de 65 años de funcionamiento, UNRWA ha proporcionado ayuda de emergencia en cada uno de los conflictos que ha sacudido la región para mitigar sus efectos sobre la vida de los refugiados.

La Agencia ha trabajado para facilitar alimentos, agua, vivienda y asistencia sanitaria de emergencia, a menudo en los entornos más peligrosos, en Gaza en 1956 y en 1967; en Líbano en la década de 1970 y 1980; en las sucesivas intifadas en el territorio Palestino ocupado (franja de Gaza y Cisjordania), así como en las dos últimas ofensivas militares sobre la franja de Gaza, y en Siria, donde trabaja a pesar del intenso conflicto armado que se libra en el país desde 2011.

Lamentablemente, miles de palestinos continúan viviendo bajo una pobreza absoluta. En el territorio Palestino ocupado, se está generalizando la pobreza desde el comienzo de la segunda Intifada en el año 2000, debido a la crisis económica generada por la ocupación. Esta crisis responde a diversos factores, tales como la construcción del muro en Cisjordania

(con un sistema asociado de controles, restricciones draconianas sobre el movimiento de la población y las mercancías, y destrucción masiva de hogares y negocios), la violencia generada por Israel y la violencia interna, la demolición de casas, la clausura de las fronteras de la franja de Gaza y las incursiones militares israelís.

En este contexto UNRWA ha tenido que hacer frente a la creciente demanda de ayuda humanitaria de la población refugiada, viéndose obligada a lanzar una llamada de emergencia anual a los donantes de la comunidad internacional. El presupuesto de la Llamada de Emergencia 2017 para cubrir la ayuda en el territorio Palestino ocupado asciende a 381 millones de euros, y el de Siria a 390.